Turdus Merula

El mirlo de la subespecie tipo tiene una cola larga , mide entre 23,5 y 29 cm de largo, con una envergadura de 34 a 38 cm, y pesa entre 80 y 125 gramos. De tonos uniformes y oscuros, el macho luce color negro, con el pico y el anillo ocular anaranjados , al paso que la hembra es cobrizo obscura, con el pico amarillento o parduzco . Exhibe un vuelo ágil y directo, muchas veces a baja altura, entre matorrales y zonas de vegetación enmarañada. Posado en el suelo, anda a saltos, y en el momento en que se para exhibe una pose muy erguida.

Un mirlo tiene una promesa de vida de 2,4 años por término medio, incluyendo la mortalidad infantil. Los mirlos negros que sobreviven a su primer año de vida, viven 5 años por término medio, pero según resultados basados en el marcado, esta especie puede lograr un récord de edad de 21 años y diez meses. El principal depredador del mirlo es el gato familiar, pero el zorro, la garduña, el armiño y rapaces, como los halcones también cazan esta especie en el momento en que se muestra la posibilidad, y limitan la población de mirlo negro. El mirlo es ocasionalmente, huésped involuntario del cuco gris , clase parásita que pone sus huevos en los nidos de otras especies.

Meses En Los Que Se Puede Observar La Especie En España

Tiene un reclamo de alarma especial, compuesto por una sucesión de notas agudas, emitidas de manera acelerada y subiendo de tono. Zonas cubiertas por árboles y arbustos, incluyendo también parques y jardines del interior de ciudades y pueblos. Realizaremos la limpieza de las cajas nido instaladas en el parque del Lago de Loranca para dejarlas listas a fin de que las aves las usen la próxima primavera. El objetivo es revisar cuantas fueron ocupadas y qué materiales han usado.

turdus merula

En Iberia y Baleares está la subespecie merula; y en Canarias, la subespecie cabrerae. El software Noctua posibilita el conocimiento del estado de conservación de las aves nocturnas, un grupo especialmente irreconocible en España. El nombre genérico Turdus surgen del latín que significa “tordo, pájaro”. Se puede contemplar a esta especie en toda la Región de Murcia, donde antes abundaba en especial en su huerta. Está en toda Europa, habiendo sido introducida en Australia y Nueva Zelanda. Se trata de un ave abundante y ampliamente distribuida en España, con tendencias positivas, con lo que no se considera amenazada.

Nutrición

Una enorme oportunidad para esos que se inician en la observación de aves, de esta forma como para los que quieran agrandar y consolidar sus conocimientos. Tienen la posibilidad de participar voluntarios con cualquier nivel de conocimiento en identificación de aves, pues las nocturnas son muy simples de admitir incluso por sus cantos. Para alimentarse suele desplazarse por el suelo en pos de lombrices, artrópodos y pequeños insectos. Si bien no parece estar en peligro, en varias zonas se considera parte de caza, por lo que la presión cinegética ha reducido sus poblaciones.

No sufre componentes de amenaza evidentes, aunque en ciertas zonas puede hallarse doblegada a la presión de la caza, en tanto que en algunas comunidades se considera una especie cinegética. Muestra una distribución gran y continua por todo el Paleártico, la India y Asia oriental. En Australia y Nueva Zelanda se trata de una clase introducida y asilvestrada. De las siete subespecies registradas en el Paleártico occidental, 2 se encuentran en España.

Identificación

El almacenaje o ingreso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por la parte de tu Distribuidor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información guardada o recuperada solo para este propósito no se puede utilizar para identificarte. Consiste en una extendida sucesión de estrofas breves y variadas, con un habitual final agudo. Esta se encuentra dentro de las aves que mucho más de manera temprana empiezan a cantar, en ocasiones ahora desde finales del invierno.

La cáscara del huevo de las subespecies del sur de la India son más pálidas que las de otras especies. El canto del mirlo común es muy variado y melodioso, semeja que emite algunos sonidos dependiendo de la situación. Si está alarmado es un sonido agudo y repetido tres o 4 ocasiones “chuik-chuik-uik-uik-uik”, con un tono de alarma, aunque también emite cantos aflautados, suaves y melodiosos.

En Murcia se ha hecho raro en las ubicaciones de huerta, y común en las ciudades. La utilización en demasía de pesticidas, herbicidas, y otros productos químicos en las ubicaciones de cultivos, conlleva la eliminación de su alimento y la rarefacción de la especie. Los mirlos que encontramos en bosques y riberas, en estado silvestre, son ariscos y escondedizos, al paso que los que están en contacto con el ser humano, en medios rurales y urbanos, manifiestan una gran seguridad. Tenemos la posibilidad de observarlos en nuestros parques y jardines, cada vez más varios con la expansión de las ciudades.

Turdus Merula Linnaeus, 1758

La hembra en cambio, es de color pardo negruzco, al igual que los jóvenes, en los que aparece un moteado característico. Esta disparidad de plumajes entre macho y hembra lo distingue del resto de zorzales, en que son iguales para los dos sexos. El macho está cubierto completamente por un plumaje de color negro azabache, del que resalta el pico de color naranja profundo, y un anillo ocular del mismo color. Ocupa un amplio abanico de entornos, introduciendo zonas forestales, mosaicos agrícolas, formaciones de matorral, ciertos humedales, y parques y áreas ajardinadas dentro de núcleos urbanos. Agrada de zonas cubiertas por árboles y matorrales, y escasea en los campos mucho más secos, donde se acantona en sotos y huertas. Está presente desde el nivel del mar hasta los 2.200 metros de altitud que consigue en el Sistema Central.

Un rasgo muy identificativo de la clase es su anillo ocular de color más naranja en el macho. Otro rasgo que incrementa el dimorfismo sexual es el tono de las patas, de color gris-anaranjado en el macho y mucho más oscuras y apagadas en la hembra. Los juveniles tienen un plumaje pardo afín al de las hembras, pero manchado de color beige en el pecho y en la parte de abajo del cuerpo.