Pinzón Vulgar

El canto habitual tiene variaciones individuales y regionales, pero esencialmente está compuesto por 2 o tres notas repetidas a lo largo de 2-3 segundos y terminadas en un mucho más breve floreo que se eleva de tono en el final. No exageradamente musical, sí resulta muy monótono cuando se le escucha por bastante tiempo. Los machos cantan desde un alto posadero con increíble vigor y, en buenas condiciones acústicas, se oyen con facilidad desde 400 metros y a veces más. Machos con gran celo repiten su estrofa hasta nueve ocasiones por minuto, pero en general no mucho más de seis veces. Las hembras cantan en tono bajo, esporádicamente, una corta retahíla que desea rememorar la misma del macho.

En la región podemos contemplarlo en toda clase de bosques, cultivos arbóreos, tanto de secano como de regadío, sotos ribereños… E inclusive dentro de los mismos jardines de Murcia. Con tiempos fríos y lluviosos en el mes de octubre, si siguen a ellos días mucho más tibios, es frecuente ver en Cabo Higuer (Fuenterrabía, Guipúzcoa) un enorme contrapaso hacia Francia. También en Levante y Baleares hay numerosos invernantes. En las islas solamente se reproduce en Mallorca y Menorca y no hay evidencia de que la población local emigre en el otoño. Tienen un canto muy persistente y repetitivo, sobre todo en invierno.

(fringilla Coelebs)

García Rúa mira pinzones a finales de septiembre cerca del Estrecho de Gibraltar y los bandos son numerosos en las proximidades de la playa de Tarifa en el mes de octubre. Miles de aves acuáticas usan los humedales de Cantabria como rincón de alimentación y descanso en sus migraciones o como lugar de invernada. Aprender a identificarlas o comprender sus hábitos y sus primordiales amenazas son varios de los puntos que se tratarán en este curso.

pinzón vulgar

La puesta normal es de 4-5 huevos y existen algunas de 6 y 7, pero muy extrañas. Su cáscara es lisa y refulgente y tiene color azul pálido, variablemente teñidos de rosa y rayados o manchados con puntos pardo rojizos, o pardo violáceos, teniendo las máculas un cerco mucho más claro rosado. Jourdain, para 100 colectados en Gran Bretaña, obtuvo un promedio de 19,86 x 14,59 mm., con un máximo de 22,9 x 14,5 mm. y un mínimo de 17,1 x 13,7 mm. D\’Almeida, para 11 del norte de Portugal, da una media de 19,2 x 14 mm., con extremos de 18 a 20,9 x 13,7 a 14,5 mm.

Pinzón Vulgar (fringilla Coelebs)

Viven en zonas de bosques, así como en parques y jardines en áreas urbanas. Los pinzones empiezan a cantar en el mes de febrero, pero no todos cantan de la misma forma; se han notado llamativos dialectos regionales, especialmente entre aves llegadas del resto de Europa. Pese a ello, el canto es fácil de identificar, pues siempre acaba con un enfático floreo. La llamada usual del Pinzón Vulgar es un fuerte y metálico ¡¡chink-chink, chink!! Que repite insistentemente si está alarmado o muy apartadas las notas si el macho llama a la hembra.

Come también huevos de caracoles, arañas, lombrices de tierra, y en las pomaradas se ven pinzones picotear las manzanas caídas en el suelo. L comienzo de la primavera el macho de Pinzón Vulgar Fringilla coelebs, es un pájaro con el plumaje muy impresionante. La frente es negra, el píleo, la nuca y parte de los hombros tienen color gris azulado; la espalda es pardo rojiza y el obispillo verde oliváceo. Los carrillos, la garganta y el resto de las partes inferiores tienen un tono pardo rosado refulgente.

pinzón vulgar

Hablamos de entre los pájaros más extendidos de Europa y Asia. Puede hallarse en una alta variedad de hábitats, con preferencia por las zonas boscosas, pero asimismo en parques y granjas. La hembra es de color pardo oliváceo, con las partes inferiores más claras, si bien sostiene ámbas barras de las alas, el color del obispillo y las rectrices blancas. Desde la segunda mitad de septiembre ya se ven agrupados en los campos andaluces.

Pinzón Vulgar (fringilla Coelebs Ssp Canariensis), Descripción General (Fotografía Ejemplar Macho)

El programa Sacin posibilita el saber del estado de conservación de las aves más habituales en invierno de nuestro entorno. Se efectúa mediante censos cada un año en tan solo dos días cada invierno que realizan los voluntarios con nivel medio de conocimiento en identificación de aves. El Pinzón aparece en cualquier género de hábitat, siempre que aparezcan árboles.

Las partes inferiores tienen un tinte gris pardusco en el cuello. Muchas al principio de la primavera tienen la cabeza ligeramente gris pizarra, color que se extiende hasta la nuca. Los jóvenes se parecen mucho a las hembras, pero hay en la nuca una mácula blanquecina. Durante la reproducción, su hábitat preferido es la campiña abierta con árboles dispersos, bosques de especies caducifolias y perennes, parques y jardines, plantaciones de árboles frutales y zonas de monte bajo con enormes arbustos. En el momento en que el periodo de tiempo de cría ha pasado, desde el mes de agosto, frecuenta asimismo el campo abierto, prados, rastrojeras, caminos, calles de pueblos y ciudades, muelles en los puertos de mar, pistas, etcétera.

Fringilla Coelebs Linnaeus, 1758

Únicamente la hembra incuba y lo realiza durante días, comenzando con la puesta del penúltimo huevo. Los pollos al nacer tienen plumón gris pálido, largo y abundante. El interior de la boca es colorado carmín, con el paladar anaranjado. No hay puntos oscuros en la lengua; las comisuras son blancas.

Los machos cantan desde un prominente posadero con extraordinario vigor y, en buenas condiciones acústicas, se oyen con sencillez desde 400 m, a veces más. Machos con enorme celo repiten su estrofa hasta nueve veces por minuto, pero por norma general no lo hacen más de seis ocasiones. La subespecie coelebs, que se encuentra en toda la Península, no parece correr riesgo alguno, si bien ha perdido enormes extensiones de campeo debi do a la expansión de zonas urbanizadas, como sucede en el piedemonte de la sierra de Guadarrama. Las subespecies canarias ombriosa y palmae se consideran “En riesgo” según el Libro Colorado de las aves de España , en la medida en que canariensis precisa de más datos a fin de que se le aplique una categoría de amenaza. Además de esto, las tres se muestran como “De interés particular” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. En los últimos tiempos se vieron severamente perjudicadas por la pérdida de pinares debida a los incendios.

Su dieta es eminentemente granívora, por lo que se alimenta en el suelo, formando pequeños bandos a lo largo del invierno. El Pinzón vulgar recibe la denominación de célibe, (el coelebs que aparece en el latín de su nombre científico) por la práctica que tiene de forma frecuente de conformar bandos de un solo sexo durante el otoño y el invierno. Su alimento está constituido principalmente por semillas y granos, que descascarilla con su grueso pico, usando en la temporada primaveral del exceso de insectos que la caracteriza, más que nada para criar a su prole.