Lavandera Blanca

Frecuentemente lo hacen volando alrededor de las luces que hay cerca de los dormideros. La lavandera blanca frecuenta llevar a cabo sus nidos en elementos dejados, utilizando para ello pedazos de madera y ramas secas. De igual forma, puede anidar entre espacios de enormes nidos de otras aves como lo hacen otras especies . Este animal muestra un dimorfismo sexual sucinto, ya que el macho tiene el vientre blanco al tiempo que su pecho y dorso son de color negro.

Así ahora hay yarrellii reproduciéndose en el sur de Noruega, Dinamarca, Alemania , Holanda, Bélgica e Islas del Canal de la Mancha. No ha de ser descartada la posibilidad de hibridación alba-yarrelliicomo ya se ha citado en Francia (muy esporádicamente, Mayaud, 1941) y en el sur de Inglaterra donde yarrellii y alba sobreponen sus hábitats . Asimismo en desagües, bocas de alcantarillas y recolectores, alguna vez en árboles y no pocas usando nidos de Avión Común Delichon urbica. La hembra edifica ella sola el nido usando material muy diverso que incluye tallos, ramitas, hojas, raicillas y musgo. Con él forma un cuenco no exactamente muy artístico y lo forra con pelo, plumas y lana. Las primeras puestas pueden ser encontradas en los últimos días de abril, pero mucho más corrientemente en la primera quincena de mayo.

Lavandera Blanca

Asimismo hay que añadir que las llegadas de lavanderas blancas islandesas no son infrecuentes con vientos del Noreste a bordo de los buques meteorológicos estacionados en pleno Atlántico. En Africa se registran recuperaciones de aves islandesas hasta Mauritania y Senegal . Bien interesante es el retorno de una lavandera anillada en febrero en el Bajo Senegal que es recuperada en el mes de mayo siguiente en Islandia . Una enorme masa de lavanderas de europa llega a partir de los últimos días del verano a Iberia en paso para el Africa Tropical donde invernarán. Balsac y Mayaud y Smith la citan como invernante copioso en Marruecos hasta el mismo límite del desierto.

lavandera blanca

Los jóvenes en su primer invierno tienen una considerable proporción del plumaje matizado de pardo y, por norma general, falta el color negro de los adultos, sobre todo en el píleo que es gris como el de las hembras. Durante la época de invierno la lavandera blanca luce un plumaje similar, si bien el color negro en su cabeza es mucho más reducido y exhibe una garganta blanca con una franja en el pecho de tono negro. Los dos sexos son muy afines, pero la hembra difiere merced a las plumas grises de su nuca. El cortejo de los machos a las hembras antes del definitivo emparejamiento se desarrolla comunmente en el aire.

En España

Las prácticas nocturnas de la Lavandera Blanca han atraído desde hace un tiempo la atención de los naturalistas e inclusive de los simples paseantes. En efecto, fueron señalados dormideros de cientos de aves en árboles de avenidas de algunas ciudades, donde van, acaso, a buscar abrigo y protección contra los depredadores. Sus colores blancos, grises y negros le dan una belleza de contrastes única. Vientre blanco puro, garganta y pecho negro y cara blanca adornada de una nuca pintada de negro. Su cola es bastante más larga de lo frecuente y suele moverla de arriba abajo repetidas veces, tal y como si se tratará de un tic.

No obstante, las observaciones en las costas Cantábricas son constantes, y en ciertos días de febrero y primeros de marzo el paso por las playas es conocido. Las lavanderas se mantienen desperdigadas a partir del mediodía y vuelan en las primeras horas de la mañana. La Lavandera Blanca Motacilla alba alba es la subespecie que vive en la Península Ibérica con muy variable densidad. En la zona cantábrica es pájaro en general numeroso que alcanza a ser abundante en determinados núcleos rurales. Las parejas entonces se detallan muy dispersas y encontrar una es una novedad. Como es pájaro que se posa siempre y en todo momento al descubierto y frecuenta en toda época caminos y rutas, su presencia es simple de advertir.

En Senegal apuntan su llegada desde el 20 de septiembre, viéndose ya alguna en los primeros días del mes. La mayor parte llegan en el mes de octubre y continúan hasta marzo siguiente, ocupando un hábitat afín al que tienen en Europa, buscando la cercanía de las viviendas humanas y el agua. El anillamiento ha puesto de manifiesto retornos invernales a exactamente la misma región. Mauritania, Gambia, Ghana, Mali, Nigeria, Tchad, etcétera. tienen en el invierno una notable población de lavanderas de europa que frecuenta los campos de arroz. Las lavanderas, pequeñas aves estilizadas y de larga cola, tienen que su nombre al hábito de frecuentar las riberas de los aguazales.

lavandera blanca

La hembra mientras tanto se inclina, eleva el pico entreabriéndolo, despliega la cola y sus alas tiemblan intensamente. Estas acciones duran no más de un minuto y en este intervalo el macho se acerca y aleja de su pareja caminando erráticamente tal y como si hubiera perdido el sentido de la dirección. El seguimiento a largo plazo de las poblaciones de aves recurrentes y dispersas establece de qué forma y de dónde desaparecen las aves que nos cubren. Es un indicador clave para saber las aves que tienen problemas, además de apuntar los sitios y hábitats afectados. Cuando esta información la obtenemos de poblaciones de aves invernantes, que llegan en mayor o menor número según sean los inviernos más o menos duros, también nos sirve de termómetro de cómo avanza el cambio climático.

Esto no excluye que algunas alcancen zonas alejadas de su cuartel de invierno que consideramos típico. Ocasionales atrapas y visualizaciones se apuntan en Cataluña, Baleares, Suiza, Italia, Sicilia, etc. Con todo esta raza es medianamente migra dora y ciertas, no una población despreciable, continúan en las Islas Británicas a lo largo del invierno. Las recuperaciones de lavanderas yarrellii en Iberia están en función también de la presión que ejercitan los escopeteros y pajareros en algunas zonas. Con ser grande aquella en la zona Cantábrica no puede igualar de ninguna forma la malévola caza de pajarillos que se realiza en Portugal y en la muy próxima zona del País Vasco francés, especialmente en Las Landas. Consecuentemente la acumulación allí de recuperaciones de anilladas inglesas es muy grande.

Por otra parte, una de las curiosidades más atractivas de esta clase es que busca refugio frente sus predadores en las avenidas de las enormes urbes, donde los mayores acostumbran a hacer nido. También, enormes conjuntos suelen agruparse a lo largo de la noche en los núcleos urbanos para dormir y al llegar el amanecer se desplazan hacia las praderas fuera de la región. El almacenamiento o ingreso técnico que se utiliza de forma exclusiva con objetivos estadísticos anónimos. Acompáñanos al Parque Regional del Sureste a lo largo de una día de anillamiento. Junto a ornitólogos expertos vamos a conocer qué es el anillamiento científico, para qué exactamente es útil, cómo ayuda a la red social científica a entender mejor a las aves, qué metodología se emplea ¡y muchas cosas más!

Museo Nacional Del Prado

Como pudiste apreciar, la lavandera blanca es una ave que cubre un amplio territorio y que durante la historia se ha relacionado con la llegada del invierno en muchas regiones. Aunque su reproducción no es muy distintiva, su accionar sí muestra distintas aspectos llamativos que hacen a esta clase única. Esa ave puede amoldarse de manera fácil a prácticamente cualquier hábitat y no teme a la presencia del hombre, razón por la que es común apreciarla en ciudades muy pobladas.

Lavandera Blanca

Si se alarma se hace muy aguda y cuando alguien se acerca al nido lanza un fino ¡¡chiik!! No es infrecuente que varias lavanderas canten a coro, situación que se genera sobre todo en los meses de febrero y marzo, antes de que abandonen los dormideros invernales. Los nidos de las aves pueden estar fabricados con una gran variedad de materiales. Según la Lista Roja de la Unión En todo el mundo para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por su sigla en inglés), el estado de conservación de la lavandera blanca es de “Preocupación menor ”. Hasta el día de hoy no se detectaron amenazas directas hacia esta especie, si bien podría llegar a verse perjudicada más adelante por muchos cambios en general. En lo que se refiere a su alimentación, esta pequeña ave incluye en su dieta una gran variedad de insectos tanto terrestres como acuáticos, de la misma otros pequeños invertebrados como arañas, crustáceos, moluscos y peces.