Cantharellus Cibarius

Es una seta que admite múltiples conservaciones. El rebozuelo es un hongo comestible que es muy fácil de identificar. Unicamente tiene semejanza con una clase tóxica, pero en ningún momento mortal. Y además de esto conociendo algunas especificaciones que las distinguen. La confusión será muy complicada. Si bien su nombre científico es Cantharellus cibarius, el nombre con más tradición con el que se conoce a esta colorida seta es Rebozuelo.

Muestra pliegues en lugar de láminas, que son bifurcados y descienden cubriendo una parte del pie. Fragancia satisfactorio a frutas y sabor dulce. La Cantharellus cibarius, rebozuelo o chantarela, es una seta comible. Se puede conseguir cerca de coníferas y árboles planifolios, en la mayor parte de las situaciones a la sombra de encinas, alcornoques o robles.

Fichas Micológicas

Especialmente creo que es menos trabajo precocinarlas y el resultado es realmente bueno. Al recolectarlos en grupos o «ramilletes» es relativamente sencillo llevarse algo de tierra. Además, los pies son muy fibrosos y cederá antes desde la base que por el dorado pie.

cantharellus cibarius

De color blanquecino presenta tonalidades amarillas en los bordes. Al escoger una zona, podría cambiar el idioma y el contenido promocional que aparece en el sitio web de Adobe Stock. La HYGROPHOROPSIS AURANTIACA sale en pinares y tiene láminas, no pliegues. La CANTHARELLUS FRIESII es menor, color anaranjado, tiene sus pliegues menos acentuados, más finos y similares a láminas. No confundirla con la tóxica OMPHALOTUS ILLUDENS . Si recibe este nombre no es por la forma , ni por el color, así que el gusto debe ser el culpable de tal analogía y juego con las palabras.

Ruta Micológica Serranía De Cuenca 29/10/2022

Esta seta está muy distribuida por toda la Península, desde Cádiz a Pirineos, siendo muy abundante en algunas zonas. Es curiosa la creación de la primera lonja micológica en Jimena de la Frontera para la comecialización de sus rebosantes chantarelas. Enseguida sueltan agua en relación se saltean en la sartén y se quedan muy sintetizadas. Si se cogen abudantemente yo suelo saltearlas con aceite, dejo que el agua se evapore y congelo en porciones las setas cocinadas que luego iré añadiendo a guisos, arroces, pastas etc etc. Es principalmente por el hecho de que el sabor es realmente apreciado para los paladares mucho más deliciosos de todo el mundo micológico y se cocina como las angulas.

Sombrero 1 a 12, convexo en el centro o aplanado, en forma de copa y con el borde enrollado, ondulado, sinuoso y lobulado. Pie grueso, cilíndrico y sustancioso, ensanchado arriba. Carne blanca que amarillea en los bordes, compacta y sutilmente fibrosa, realmente difícil de agusanar.

Pero el día de hoy nos toca un género del que hace unas pocas semanas llené una cesta de unos 3 o 4 kilos con los que llevar a cabo ricos revueltos y mucho más platos. Hablamos del Cantharellus, en concreto de dos especies Cantharellus lutescens y Cantharellus tubaeformis, una pequeña joya micológica que merece su espacio en esta web. Si charlamos de comestibilidad del rebozuelo, estamos hablando de una de las mejores setas comestibles y posiblemente la seta silvestre mas consumida en el planeta. Ya hemos dicho que se puede hallar en casi todos los continentes y evidentemente, en todos los sitios se usa en la cocina. Además, las posibles confusiones serán la mayoria de las veces con otras especies o subespecies del género que también son comestibles como Cantharellus tubaeformis como terminamos de nombrar. Sombrero de 3 a 10 cm., carnoso, ligeramente embudado para hacerse mucho más extendido al crecer, de color amarillo-anaranjado.

Junta, organiza y comenta tus ficheros. Las confusiones que tenemos la posibilidad de tener al detectar el cibarius equivocadamente no son graves y son más de carácter culinario que de intoxicación.

Pero existen algunos platos y recetas donde funciona en especial bien. Os ponemos ciertos ejemplos de recetas de rebozuelos donde esta seta marida con perfección. Una vez empieza a fructificar frecuenta hacerlo de forma abundante, regular y escogiendo el mismo espacio de años anteriores. Conque si localizas una buena zona de rebozuelos, guárdala como un tesoro.

También próximo a jaras y helechos y en menor medida en coníferas si bien depende mucho de la región. Asimismo se tienen la posibilidad de desecar «cosiéndolas en un hilo» y dejándolas colgadas en un lugar con ventilación y calor o meterlas al horno a 45ºC con ventilación. Diríase que pierden gusto al desecar y luego rehidratar.

De este modo se le conoce en la mayoría de las zonas de la Península. Pero como ocurre con la mayoría de las setas silvestres populares los nombres son numerosos. El almacenamiento o acceso técnico que se usa exclusivamente con fines estadísticos anónimos.

Tanto el olor como el gusto son desapacibles asi que si cometiésemos el fallo de combinar la clase lo detectaríamos enseguida al cocinarla. Sin duda, es de las más apreciadas. La llamada angula del monte o gula del monte. Su hermana, Cantharellus tubaeformis es muy afín si bien más pobre de sabor asimismo comible. Se pueden ofrecer setales muy juntos y si no se saben bien las diferencias, es muy posible recolectar de las dos sin percatarnos.